La senadora Isabel Zuleta volvió a encender la polémica política al asegurar que no acepta que Gustavo Petro sea llamado “expresidente” y sostener que, para ella, el mandatario sigue siendo el presidente de Colombia. En una declaración que rápidamente generó reacciones, Zuleta afirmó: “Si el otro se robó las elecciones, ¿quién sigue siendo el presidente? Gustavo Petro”, una acusación para la que no presentó pruebas. Sus palabras se producen en medio de la transición política y de la llegada de un nuevo Gobierno, mientras Petro busca conservar protagonismo como jefe de la oposición.
Pero la senadora fue todavía más lejos y planteó una lectura profundamente confrontativa del escenario político nacional. Según Zuleta, existirían dos realidades políticas enfrentadas: una representada por los sectores más ricos y otra por “la clase popular”, que, según sus palabras, tendría en Petro a su verdadero mandatario. La declaración vuelve a poner sobre la mesa la defensa que la congresista ha hecho durante años de la continuidad del proyecto político petrista, incluida su insistencia en discutir la posibilidad de una reelección presidencial, propuesta que incluso ha generado distancia dentro del propio Pacto Histórico.
La controversia queda servida: mientras Petro entra oficialmente en la etapa de expresidente y se perfila como una de las principales figuras de la oposición, Zuleta sostiene un discurso que cuestiona esa nueva realidad institucional y mantiene abierta la defensa de su liderazgo político. La acusación de que las elecciones fueron “robadas”, sin pruebas aportadas en sus declaraciones, podría alimentar aún más la polarización en un país que comienza una nueva etapa política.
