Un grafiti con la frase “No comemos de tigre, ni de paramilitar” apareció en la Troncal de Occidente, a la altura del municipio de Valdivia, Antioquia, en medio de una emergencia provocada por la instalación de cilindros cargados con explosivos. Según las autoridades, el mensaje estaría dirigido al presidente electo Abelardo De La Espriella, en referencia al apodo con el que se le identifica.
El hecho obligó a suspender el tránsito vehicular mientras unidades antiexplosivos del Ejército aseguraban la zona. Durante la operación, fueron evacuados 41 pasajeros de un bus de servicio público y el conductor de una tractomula que permanecían dentro del perímetro de riesgo. Tras varias horas de intervención, los artefactos fueron neutralizados y la vía fue habilitada nuevamente.
Las autoridades atribuyeron la acción al Frente 36 de las disidencias de las FARC, que mantiene presencia en la región. En respuesta, se desplegaron operaciones militares para ubicar a los responsables y prevenir nuevos ataques contra la población civil y la Fuerza Pública. El episodio se suma a los desafíos de seguridad que enfrenta el país en vísperas de la posesión del nuevo mandatario el próximo 7 de agosto.
