El presidente electo Abelardo De La Espriella anunció que la Casa de Nariño dejará de ser sede presidencial y se convertirá en un museo abierto al público. La decisión, revelada como parte de los cambios iniciales de su administración, busca que el histórico edificio en Bogotá se destine exclusivamente a actividades culturales y de acceso ciudadano.
De acuerdo con lo señalado por De La Espriella, el Palacio de San Carlos, actual sede de la Cancillería, será el lugar desde donde ejercerá sus funciones en la capital. “Le he dado la instrucción a la ministra de Cultura, Paola Holguín, que se vuelva la Casa de Nariño un museo abierto al público”, afirmó el mandatario electo, al explicar que el Palacio de San Carlos asumirá las funciones administrativas y de despacho presidencial.
La medida, que entrará en vigor tras su posesión el próximo 7 de agosto, marca un cambio significativo en la tradición institucional del país, pues la Casa de Nariño ha sido la sede del Gobierno colombiano por más de un siglo. Con esta decisión, el nuevo presidente busca dar un giro simbólico y práctico al funcionamiento de la Presidencia, al tiempo que abre las puertas de un espacio emblemático para la ciudadanía.
