El escándalo por la fiesta vallenata en la cárcel de Itagüí sigue generando repercusiones a nivel nacional. Tras conocerse imágenes del evento en el que participaron internos de alto perfil y el cantante Nelson Velásquez, el presidente Gustavo Petro ordenó el traslado inmediato de varios cabecillas de organizaciones criminales hacia Bogotá. La medida busca reforzar el control penitenciario y evitar que se repitan hechos irregulares como el ingreso de artistas y vehículos de lujo sin autorización oficial.
De acuerdo con denuncias de la concejal Claudia Carrasquilla, el concierto se habría extendido por varias horas y contó con la presencia de personas externas al penal que ingresaron sin cumplir los protocolos de seguridad. Estos señalamientos motivaron a la Procuraduría General de la Nación a abrir una indagación preliminar para establecer responsabilidades entre funcionarios del INPEC y determinar cómo se permitió la vulneración de las normas internas.
El director del INPEC, coronel Daniel Gutiérrez, confirmó el relevo del director encargado del penal y del comandante de vigilancia, mientras siete funcionarios enfrentan investigaciones internas. Aunque la presencia de Nelson Velásquez en el evento ha sido ampliamente comentada, hasta el momento no existe ninguna imputación en su contra, y las autoridades centran sus pesquisas en las fallas institucionales que facilitaron la realización de la fiesta dentro de un centro de máxima seguridad.
