Ana Lucía Pineda, esposa de Abelardo De La Espriella, anticipa el papel que asumirá como primera dama a partir del 7 de agosto. Administradora de empresas, creyente y promotora del talento femenino colombiano, asegura que su rol tendrá “sello propio”, marcado por la cercanía con las comunidades y el impulso a las mujeres emprendedoras y diseñadoras del país.
Durante la campaña, Pineda recorrió regiones junto a su esposo y compartió espacios con madres cuidadoras, líderes comunitarias y emprendedoras. En sus declaraciones, resaltó que la experiencia fue enriquecedora y que la fuerza de las mujeres colombianas será clave en este nuevo gobierno. Reconoció también los momentos difíciles, como las ausencias familiares y las críticas hacia De La Espriella, pero afirmó que la fe y la unión han sido su soporte.
De cara al futuro, la nueva primera dama insiste en que no se limitará a un título ni a un escritorio. Su propósito, según expresó, será acompañar a su esposo en las regiones, escuchar de primera mano las necesidades y trabajar por la primera infancia, las mujeres y los adultos mayores. Con humildad y gratitud, Pineda asegura que esta etapa será una oportunidad para servir y dejar huella, convencida de que el liderazgo femenino puede transformar vidas.
