En los últimos días, el presidente Gustavo Petro ha intensificado sus visitas a distintos municipios del Caribe colombiano, en lo que él mismo ha descrito como una gira de despedida para agradecer a la gente. Sin embargo, la cercanía de estas apariciones con la primera vuelta presidencial, que se celebrará en apenas tres días, ha despertado suspicacias y debate público.
Durante sus recorridos, Petro ha compartido mensajes de cercanía con las comunidades y ha insistido en que se trata de un gesto de gratitud hacia quienes lo acompañaron en su mandato. No obstante, la reiteración de actos masivos y discursos en plazas públicas ha sido interpretada por algunos sectores como una estrategia política que podría rozar con la campaña electoral.
La polémica se ha instalado en el Caribe y en el escenario nacional, pues mientras simpatizantes celebran la presencia del mandatario en las regiones, críticos advierten que estas giras podrían influir en el ambiente electoral. La discusión se centra en si se trata de un legítimo acto de despedida o de un movimiento político disfrazado en la recta final de las elecciones presidenciales.
