En el mercado de Sincelejo, un vendedor de gallinas expresó con dureza su opinión sobre la contienda presidencial. Según relató, votar por Abelardo De La Espriella “no vale la pena”, pues considera que la derecha ha gobernado durante dos siglos sin resolver los problemas de la población y que ahora, con un presidente que asegura estar ayudando a los sectores más pobres, no tendría sentido apoyar a un candidato que, en su percepción, no representa esos intereses.
El comerciante insistió en que De La Espriella es un personaje poco cercano a la realidad de los colombianos y lo asoció con la defensa de sectores cuestionados. En contraste, destacó la figura de Iván Cepeda, a quien vinculó con la continuidad de las políticas del presidente Gustavo Petro, especialmente en lo relacionado con mejoras salariales para trabajadores, policías y soldados.
Estas declaraciones reflejan el ambiente político que se vive en las plazas públicas y mercados del país, donde las opiniones ciudadanas se convierten en parte del debate electoral. Aunque se trata de percepciones individuales, muestran cómo algunos sectores de la población valoran la gestión actual y proyectan sus expectativas hacia candidatos que consideran más cercanos a las necesidades de la gente.
