Jerome Sanabria generó polémica tras contar que, antes de ingresar a la Casa de Nariño, decidió echarse agua bendita porque sintió una “energía muy pesada” dentro del palacio presidencial. La activista y creadora de contenido relató su percepción del lugar y sus palabras rápidamente se viralizaron, provocando todo tipo de reacciones entre quienes lo tomaron como una experiencia espiritual y quienes lo interpretaron como una crítica simbólica al ambiente político del poder.
Durante una entrevista, Sanabria también hizo referencia a las versiones que durante años han circulado sobre supuestos actos de brujería dentro de escenarios del poder en Colombia. El tema volvió a tomar fuerza debido a antiguos relatos de personas vinculadas a diferentes gobiernos que han asegurado haber encontrado objetos o situaciones asociadas con prácticas esotéricas en la Casa de Nariño, aunque estas historias no cuentan con comprobación oficial.
Las declaraciones de Sanabria se suman así a una larga lista de relatos y creencias que han rodeado la sede presidencial, donde algunos exfuncionarios y figuras públicas han hablado de ambientes “cargados” o episodios relacionados con lo espiritual. La polémica ahora mezcla política, creencias personales y el misterio que históricamente ha acompañado uno de los edificios más simbólicos del país.
