En medio de la tristeza y la incertidumbre que viven las familias afectadas por el terremoto en Pereira, una pequeña encontró un motivo para sonreír. Tras perder su hogar y permanecer junto a otras personas damnificadas en el Parque La Libertad, recibió una inesperada celebración de cumpleaños que le permitió dejar por un momento atrás la difícil situación que enfrenta.
Entre canciones, abrazos y regalos, vecinos y personas que también permanecen en este refugio improvisado se unieron para acompañarla en su día especial. Aunque muchos de ellos también lo perdieron todo, hicieron un esfuerzo para regalarle a la niña un momento de alegría y demostrarle que, incluso en medio de la tragedia, la solidaridad puede convertirse en un refugio.
La celebración terminó convirtiéndose en un recuerdo especial para la pequeña y para quienes la rodearon. En medio de una emergencia que ha dejado dolor y pérdidas, una sonrisa logró iluminar por unos minutos el Parque La Libertad, recordando que la esperanza y la unión también hacen parte de la reconstrucción.
