La representante Catherine Juvinao rechazó en la plenaria de la Cámara de Representantes la proposición que busca autorizar que la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella se realice en Cali, en lugar del tradicional acto en el Capitolio Nacional, en Bogotá. Durante su intervención, la congresista fue enfática al señalar que “deje el capricho con lo que es sencillamente la posesión” y defendió que el juramento presidencial debe llevarse a cabo en la capital, al recordar que “la sede legítima de este Congreso es Bogotá”. Asimismo, instó al presidente electo a enfocar su capital político en gobernar desde los territorios y no en modificar el protocolo institucional.
La controversia se produce luego de que De La Espriella desistiera de su intención inicial de posesionarse en Popayán y solicitara que la ceremonia se traslade a Cali, argumentando razones logísticas y de seguridad. La propuesta ha generado un intenso debate político por el simbolismo de sacar el acto de investidura del Congreso, mientras sectores aliados defienden que el cambio acerca el Estado a las regiones, sus críticos consideran que rompe con una tradición republicana y envía un mensaje de confrontación con las instituciones.
El debate también refleja la creciente polarización alrededor del gobierno entrante. Mientras el Senado ya había respaldado una proposición para permitir una posesión fuera de Bogotá, la decisión definitiva depende de la Cámara de Representantes, donde las posiciones permanecen divididas. La discusión trasciende el lugar de la ceremonia y se ha convertido en un pulso político sobre el respeto a las formas institucionales y el mensaje que marcará el inicio del mandato de Abelardo De La Espriella.
