El presidente electo, Abelardo De La Espriella, dejó uno de los mensajes más contundentes de su gira de empalmes territoriales durante su visita a Córdoba, al asegurar que gobernará de manera directa con los alcaldes y sin la participación de intermediarios políticos. «Soy el presidente de todos», reiteró el mandatario electo, al señalar que su administración trabajará para atender las necesidades de los ciudadanos sin importar si los mandatarios locales respaldaron o no su candidatura.
Durante el encuentro con el gobernador Erasmo Zuleta y los 30 alcaldes del departamento, De La Espriella afirmó que Córdoba será una de las prioridades de su gobierno, comprometiéndose con proyectos de infraestructura vial, vivienda, acueductos, ampliación del aeropuerto Los Garzones y obras para mitigar la erosión costera. Además, insistió en que los mandatarios locales «no necesitarán padrinos» para gestionar recursos ante el Gobierno Nacional, marcando distancia de las prácticas tradicionales de intermediación política.
Las declaraciones del presidente electo se suman a la línea que ha mantenido desde su victoria en las urnas, cuando prometió ser «el presidente de todos los colombianos» y gobernar con las regiones, privilegiando el contacto directo con gobernadores y alcaldes como eje de su administración. Su discurso, sin embargo, también abre un nuevo pulso político, al cuestionar de forma implícita el papel de los tradicionales líderes y estructuras que históricamente han servido como puente entre los territorios y el Gobierno Nacional.
