Cuando todavía está el recuerdo del fuerte terremoto que sacudió al país hace pocos meses, Colombia volvió a vivir momentos de angustia. A las 4:13 de la madrugada de este martes 3 de noviembre, un sismo de magnitud 5,6 despertó a miles de ciudadanos, con epicentro en Chaparral, Tolima, y una profundidad superficial inferior a los 30 kilómetros. El movimiento se sintió en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín e Ibagué, donde muchas personas salieron de sus viviendas ante el temor de que se presentara un movimiento de mayor intensidad.
Pero la preocupación no terminó con el primer movimiento. Tres minutos después se registró una réplica de magnitud 3,3 y posteriormente se presentaron otros movimientos en la misma zona. El Servicio Geológico Colombiano recibió más de 3.800 reportes ciudadanos, con Bogotá a la cabeza, seguida del Valle del Cauca y Tolima. Además, los primeros balances de las autoridades dieron cuenta de personas afectadas, viviendas y establecimientos comerciales con daños en Chaparral, así como una persona lesionada por la caída de un muro y afectaciones en una iglesia de Quimbaya, Quindío.
La situación mantiene en alerta a las autoridades, especialmente por la actividad sísmica que viene registrándose en Chaparral desde hace varias semanas. La Gobernación del Tolima activó los protocolos de emergencia y ordenó que las clases en el departamento se desarrollen de manera virtual mientras se revisan las instituciones educativas y se evalúan posibles daños. Por su parte, los organismos de gestión del riesgo pidieron mantener la calma, estar preparados y atender únicamente la información oficial.
