El miedo no siempre se ve, pero se siente. Se siente cuando una madre espera a que su hijo regrese a casa, cuando una familia evita salir de noche o cuando tareas tan cotidianas como barrer el frente de una vivienda comienzan a realizarse con preocupación. Ese sentimiento quedó reflejado en la voz de Doña Blanca, una habitante de Cúcuta que, durante una entrevista radial con Julio Sánchez Cristo, director de 6AM W de Caracol Radio, expresó la angustia que vive junto a muchas otras familias en una ciudad golpeada por la inseguridad.
Entre la preocupación por la violencia y el deseo de proteger a los más jóvenes, la mujer hizo un llamado a las autoridades para que no aparten la mirada de la capital nortesantandereana. Contó que vive con el temor que acompaña a muchas madres cada vez que sus hijos salen de casa y relató cómo la situación afecta incluso el estado de ánimo de los jóvenes. Sus palabras estuvieron marcadas por la preocupación, pero también por el dolor de ver cómo hechos violentos se convierten en parte de la conversación diaria de una comunidad que no quiere acostumbrarse a esa realidad.
Más allá de las cifras y los informes oficiales, el testimonio de Doña Blanca puso rostro a una problemática que viven miles de personas. No habló como experta ni como política, sino como madre, vecina y ciudadana. Su mensaje dejó una sensación difícil de ignorar: la de una comunidad que sigue esperando poder caminar con tranquilidad por sus calles, ver salir a sus hijos sin miedo y recuperar la calma que, según sienten muchos de sus habitantes, se ha ido perdiendo con el paso de los años.
