Miguel Quintero, hermano del exalcalde de Medellín Daniel Quintero, recibió medida de aseguramiento domiciliaria dentro del proceso que adelanta la Fiscalía por presuntas irregularidades en seis contratos suscritos entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA) y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Itagüí, por más de $17.600 millones. Según la investigación, Quintero habría intervenido en el direccionamiento de los contratos y en un esquema para cobrar una comisión del 15 % sobre los recursos contratados, lo que habría representado un desvío cercano a los $2.481 millones. La Fiscalía le imputó los delitos de peculado por apropiación e interés indebido en la celebración de contratos, cargos que el procesado ha negado.
La decisión judicial generó una fuerte reacción del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien cuestionó que Quintero pueda cumplir la medida en su residencia y advirtió sobre los riesgos de obstrucción a la justicia que, según el proceso, fueron discutidos durante la audiencia. “El cerco se sigue cerrando”, afirmó el mandatario, al señalar que algunas personas vinculadas al entramado han comenzado a colaborar con la justicia y entregar información sobre lo ocurrido. La investigación también ha revelado testimonios, chats y otros elementos que, según la Fiscalía, permitirían reconstruir cómo se habrían negociado las comisiones y cómo se habría distribuido el dinero.
Para Gutiérrez, la medida domiciliaria no representa el cierre del caso sino un nuevo paso dentro del proceso judicial. El alcalde ha insistido en que se debe establecer la responsabilidad de todos los involucrados y recuperar los recursos públicos que, según las investigaciones, habrían sido apropiados irregularmente. Mientras avanza el proceso contra Miguel Quintero y los demás implicados, la Fiscalía continúa recopilando pruebas y siguiendo la ruta de los recursos presuntamente desviados durante el periodo investigado.
