Laura Sarabia vuelve al centro de la polémica judicial. La Fiscalía General de la Nación le imputó tres delitos por el caso del polígrafo practicado a Marelbys Meza, quien era su niñera, y sostuvo que la entonces jefa de Gabinete habría ordenado al coronel Carlos Feria realizarle la prueba después de la desaparición de un maletín con dinero. Según la hipótesis del ente acusador, Sarabia habría utilizado su posición y recursos de la Presidencia para atender un asunto que, en principio, pertenecía a su esfera personal.
Durante la audiencia, la Fiscalía aseguró que Sarabia habría desbordado las funciones de su cargo al involucrar personal, instalaciones y equipos oficiales en el procedimiento. Además del abuso de función pública, el ente acusador le atribuyó constreñimiento ilegal y peculado por uso, al sostener que la relación de subordinación con Meza habría influido en su sometimiento al examen y que se habrían utilizado bienes del Estado para resolver un problema particular. La Fiscalía también afirmó que Sarabia le habría pedido personalmente a Meza que se sometiera al polígrafo.
El caso, que estalló públicamente en 2023, vuelve así a poner bajo la lupa el manejo del poder y de los recursos estatales durante el Gobierno de Gustavo Petro. La defensa de Sarabia cuestionó varios de los argumentos presentados por la Fiscalía, y la exfuncionaria no aceptó los cargos. La imputación no significa una condena ni demuestra por sí sola su responsabilidad penal: será el proceso judicial el que determine si las conductas atribuidas por la Fiscalía pueden ser probadas.
