Andrea Petro, hija del expresidente Gustavo Petro, generó controversia tras una entrevista con la periodista Eva Rey en la que afirmó que “no le gustan los colombianos” y que desde pequeña ha mantenido vínculos sentimentales con europeos. La joven explicó que su vida en Europa y el uso del francés como lengua principal han marcado su forma de relacionarse, lo que le dificulta establecer lazos en Colombia, especialmente por el peso de su apellido.
Las declaraciones rápidamente se viralizaron en redes sociales, donde usuarios interpretaron sus palabras como un rechazo a la identidad nacional. El debate se intensificó al conocerse que, al ser consultada sobre las familias políticas del país, Andrea manifestó sentirse más cercana a los Santos que a los Uribe, lo que añadió un nuevo matiz a la polémica.
El episodio refleja cómo las opiniones de figuras públicas vinculadas a la política pueden desatar intensas discusiones en la esfera digital. En este caso, la postura de Andrea Petro abrió un espacio de debate sobre identidad, pertenencia y el impacto que tiene la vida en el exterior en la percepción de lo nacional.
