Andrea Petro puso sobre la mesa su propia lectura sobre la derrota de Iván Cepeda frente a Abelardo De La Espriella y lanzó cuestionamientos que apuntan directamente a la campaña del excandidato presidencial. La hija de Gustavo Petro sostuvo que, desde su perspectiva, Cepeda no logró construir un liderazgo suficientemente independiente para conquistar a los votantes que estaban por fuera de la base tradicional del petrismo, en una elección marcada por la polarización y por una diferencia de menos de un punto porcentual.
Uno de los principales señalamientos de Andrea Petro tiene que ver con la dependencia de la candidatura respecto a la figura de Gustavo Petro. Su lectura coincide con análisis publicados durante y después de la campaña, que advertían que el presidente terminó ocupando buena parte del protagonismo político mientras Cepeda tenía dificultades para consolidar una identidad propia. A esto se sumaron cuestionamientos por la estrategia electoral, la participación en debates y la comunicación con los electores, factores que habrían limitado la posibilidad de ampliar el respaldo más allá del núcleo duro del petrismo.
Las declaraciones reabren así una discusión incómoda dentro del petrismo: si la derrota fue consecuencia principalmente del desgaste del Gobierno de Gustavo Petro, de errores estratégicos de la campaña o de la falta de un liderazgo propio de Cepeda. Mientras De La Espriella logró imponerse en una contienda extremadamente cerrada, distintos análisis han señalado que su campaña consiguió capitalizar el descontento con el oficialismo y movilizar un electorado que terminó inclinando la balanza. Ahora, la autocrítica de Andrea Petro vuelve a poner bajo la lupa qué falló en una candidatura que durante meses partió como favorita.
