El representante a la Cámara Daniel Briceño volvió a encender el debate político y religioso en Colombia con una contundente declaración en redes sociales. El congresista cuestionó la controversia generada por las expresiones religiosas del presidente Abelardo De La Espriella y afirmó: “Les pido perdón por ser creyente… porque hoy en Colombia es más grave orar que ondear la bandera de un grupo criminal como el M-19 en plaza pública”. La publicación rápidamente provocó reacciones a favor y en contra.
Las palabras de Briceño se produjeron después de que el mandatario ofreciera disculpas públicas por el componente religioso de su posesión, en cumplimiento de una decisión judicial que consideró vulnerada la neutralidad religiosa del Estado. Sin embargo, De La Espriella volvió a reivindicar públicamente sus creencias al cerrar su intervención con la frase “¡Viva Cristo Rey!”, lo que provocó nuevas críticas de sectores políticos que consideran que un funcionario puede profesar una religión, pero debe mantener la neutralidad cuando actúa en representación del Estado.
La polémica aumentó cuando el abogado Alejandro Carranza, representante jurídico del expresidente Gustavo Petro, respondió directamente a Briceño y sostuvo que nadie le está prohibiendo creer u orar, sino que el debate está relacionado con el ejercicio de la función pública y la separación entre religión y Estado.
