El presidente Abelardo De La Espriella trazó con firmeza la línea de seguridad de su Gobierno durante el acto de reconocimiento de la nueva cúpula militar. En un discurso directo a las Fuerzas Armadas, aseguró que su respaldo será total, pero advirtió que “no será un cheque en blanco”. Con estas palabras, el mandatario dejó claro que acompañará a soldados y policías en su labor, pero exigirá disciplina, honor y resultados operacionales.
De La Espriella enfatizó que no tolerará montajes, trampas ni falsos procesos contra los uniformados, y prometió estar presente junto a ellos en el terreno. “Soldados y policías de la patria, vine a prestar con ustedes mi servicio militar durante cuatro años; verán en este presidente a un aliado de todas las horas”, expresó, reafirmando su compromiso de defensa del honor de la Fuerza Pública, siempre condicionado al respeto por la ley y la rectitud en la conducta.
El jefe de Estado también fue contundente frente a los grupos armados ilegales. Recalcó que en su Gobierno no habrá espacio para eufemismos ni reconocimientos políticos a quienes recurren a la violencia. “Son terroristas y así los vamos a tratar”, dijo, descartando cualquier posibilidad de diálogo y señalando que quienes persistan en la criminalidad recibirán respuesta en el campo de batalla, mientras que quienes decidan abandonar las armas podrán someterse a la justicia bajo los mecanismos legales establecidos.
