La propuesta del Gobierno de Abelardo De La Espriella de utilizar buques de la Armada como cárceles para aislar a los grandes capos desató una nueva tormenta política. La estrategia busca impedir que los jefes de organizaciones criminales continúen delinquiendo desde las prisiones y retoma una fórmula que Colombia ya utilizó en 2007 con reconocidos narcotraficantes y exjefes paramilitares.
En medio de la controversia, Isabel Zuleta cuestionó duramente la decisión y no pudo contener las lágrimas al referirse al rumbo que, según ella, estaría tomando la política de seguridad del nuevo Gobierno. La senadora también ha defendido los resultados de la administración de Gustavo Petro frente al narcotráfico y ha señalado que durante ese Gobierno las autoridades incautaron toneladas de cocaína transportadas en lanchas utilizadas por las redes del narcotráfico. De hecho, en julio de 2026 la Armada reportó la incautación de más de tres toneladas de cocaína en una operación en el Caribe.
Zuleta cuestiona así que la nueva administración presente los “buques cárcel” como símbolo de mano dura, mientras ella reivindica la estrategia antidrogas adelantada durante el Gobierno Petro. La discusión promete escalar: el Gobierno de Abelardo busca cortar desde altamar las comunicaciones de los capos recluidos y evitar que sigan manejando sus estructuras criminales desde las cárceles, mientras sus críticos advierten sobre una mayor militarización de la política penitenciaria.
