El mensaje es claro: Estados Unidos llegó a Colombia y viene con toda la fuerza. El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, aterrizó en el país para reunirse con la nueva cúpula militar colombiana y fortalecer la cooperación bilateral contra el narcotráfico y las estructuras que Washington identifica como “narcoterroristas”. Su visita marca un nuevo capítulo en la relación de seguridad entre Bogotá y Washington.
La llegada de Donovan se produce pocos días después de que Colombia ingresara a la Coalición de las Américas contra los Cárteles (A3C), una iniciativa liderada por Estados Unidos que reúne a países de la región para coordinar esfuerzos contra organizaciones dedicadas al narcotráfico. Además, el Comando Sur ha intensificado recientemente sus operaciones contra embarcaciones vinculadas, según inteligencia estadounidense, con el tráfico de drogas en el Pacífico oriental y el Caribe.
Con el nuevo escenario, la pregunta es hasta dónde llegará esta alianza y qué resultados tendrá en las zonas más golpeadas por el narcotráfico y las estructuras armadas. Cauca, Nariño, Valle del Cauca y el Pacífico están en el radar. La presencia del máximo jefe militar estadounidense para América Latina y el Caribe deja un mensaje contundente: la lucha contra los carteles entra en una nueva fase y Washington parece dispuesto a jugar un papel mucho más activo.
