Desde el pasado 19 de agosto, la comunidad de San Anterito, en Lorica, mantiene un paro pacífico liderado por padres de familia de la Institución Educativa del corregimiento. La protesta no busca impedir el ingreso de estudiantes o profesores, sino llamar la atención de las autoridades sobre el deterioro de la infraestructura escolar, que incluye un polideportivo en ruinas y aulas en condiciones que preocupan a la comunidad.
Los habitantes señalan que la situación afecta directamente a los niños y jóvenes, quienes merecen espacios seguros y adecuados para su formación. A esta problemática se suman el mal estado de la vía principal, la falta de soluciones al suministro de agua y el abandono de la tubería de gas, que permanece bajo tierra desde hace más de dos años sin respuesta oficial.
Padres y estudiantes solicitan la presencia del alcalde Coto Manzur para que atienda de manera directa las necesidades del corregimiento y se comprometa con soluciones concretas. La comunidad insiste en que su movilización continuará hasta que se escuchen sus reclamos y se garantice un entorno digno para la educación y la vida cotidiana en San Anterito.
