Los graves disturbios registrados durante el partido entre Jaguares de Córdoba y Atlético Nacional en el estadio Jaraguay de Montería ya tienen consecuencias. El Comité Disciplinario sancionó a ambos clubes con una fecha de suspensión parcial de la plaza, específicamente en la tribuna Occidental Norte Alta, además de imponerle a cada institución una multa cercana a los 14 millones de pesos.
El episodio ocurrió el pasado 2 de agosto, durante el compromiso correspondiente a la Liga BetPlay II-2026, cuando enfrentamientos entre aficionados obligaron a detener temporalmente el partido. La situación escaló con el lanzamiento de sillas y el ingreso de algunos hinchas al terreno de juego, mientras jugadores y cuerpos técnicos tuvieron que retirarse hacia los camerinos hasta que las autoridades retomaron el control del escenario. Los disturbios dejaron, según reportes posteriores, 20 personas con lesiones leves y un policía gravemente herido.
Aunque el encuentro finalmente pudo reanudarse y Nacional se impuso 3-0, la violencia terminó pasándole factura a los dos equipos. La decisión vuelve a poner bajo la lupa el comportamiento de las barras y las medidas de seguridad en los escenarios deportivos, mientras en Montería se anunciaron controles más estrictos para el ingreso de aficionados al Jaraguay. El fútbol terminó, pero las consecuencias de los desórdenes apenas comienzan para Jaguares y Nacional.
