La despedida pública del presidente saliente Gustavo Petro dejó una imagen que rápidamente se convirtió en tendencia: el inesperado protagonismo de su hija, Antonella Petro. Al finalizar el evento realizado en Soacha, la joven tomó el micrófono y, visiblemente emocionada, lanzó una frase que desató aplausos entre los asistentes y una ola de reacciones en redes sociales: «Lo digo orgullosamente que se llama Gustavo Petro y fue nuestro presidente». Acto seguido, el mandatario la abrazó en un momento que quedó registrado en video y se viralizó en cuestión de minutos.
Mientras algunos seguidores calificaron el gesto como uno de los momentos más emotivos del cierre del Gobierno Petro, otros lo interpretaron como un acto político en medio de un discurso marcado por fuertes denuncias del mandatario sobre un presunto fraude electoral y críticas al presidente electo, Abelardo De La Espriella. Durante su intervención,
Petro reiteró que la elección fue «ilegítima», habló de supuestas irregularidades en los comicios y llamó a defender las reformas impulsadas durante su administración, aunque no presentó pruebas concluyentes que respaldaran sus afirmaciones. Estas declaraciones han sido ampliamente cuestionadas por distintos sectores políticos y medios de comunicación.
