Abelardo De La Espriella lanzó un contundente ultimátum a los integrantes de los grupos armados ilegales que delinquen en Cundinamarca, al advertir que tendrán menos de una semana para entregarse a las autoridades. Según afirmó, quienes decidan no someterse a la justicia serán enfrentados por la Fuerza Pública, en una postura que marca una línea dura frente a estas organizaciones criminales.
Durante su pronunciamiento, De La Espriella aseguró que no impulsará nuevos procesos de paz con estructuras armadas que continúen cometiendo delitos, insistiendo en que la prioridad será restablecer el orden y garantizar la seguridad en el departamento. El mensaje busca presionar a los integrantes de estos grupos para que abandonen las armas y respondan ante la justicia dentro del plazo establecido.
Las declaraciones han generado reacciones por el tono firme del ultimátum y reavivan el debate sobre las estrategias para enfrentar la criminalidad organizada en el país. Mientras algunos sectores respaldan una respuesta basada en el fortalecimiento de la Fuerza Pública, otros consideran que el desafío radica en combinar las acciones de seguridad con medidas que permitan una reducción sostenible de la violencia.
