El gobierno entrante de Abelardo De La Espriella marcó distancia de manera contundente con la exdirectora del DAPRE, Angie Rodríguez. El ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, descartó cualquier posibilidad de que la exfuncionaria haga parte de la nueva administración y fue categórico al responder sobre un eventual nombramiento: «No tiene cabida». La declaración deja claro que, pese a las denuncias realizadas por Rodríguez, el próximo Ejecutivo no contempla vincularla a su equipo de gobierno.
Lara explicó que toda persona que tenga conocimiento de presuntos hechos de corrupción debe acudir a las autoridades competentes, como la Fiscalía, la Procuraduría o la Contraloría, para que adelanten las investigaciones correspondientes. Sus declaraciones se producen en medio de la polémica generada por las denuncias de Angie Rodríguez sobre presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos y las fuertes diferencias que sostuvo con el gobierno saliente de Gustavo Petro.
Sin embargo, el ministro designado aclaró que la decisión de excluir a Rodríguez del próximo gobierno no significa desconocer las amenazas que ella asegura haber recibido. Reveló que, por instrucción del presidente electo Abelardo De La Espriella, tanto él como el director designado de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Didier Blanco, establecieron contacto con la exfuncionaria para garantizar las medidas de seguridad necesarias mientras avanzan las investigaciones. Así, el mensaje del nuevo gobierno es doble: respaldo a su protección, pero un rotundo «no» a su ingreso al gabinete.
