La polémica por la posesión del presidente electo Abelardo De La Espriella sigue escalando. Esta vez, el representante a la Cámara Daniel Briceño lanzó un duro cuestionamiento contra los congresistas que han anunciado que no asistirán al acto protocolario del próximo 7 de agosto. Según el legislador, no existe ninguna justificación para faltar a una sesión oficial del Congreso y aseguró que quienes decidan ausentarse deberían renunciar al salario correspondiente a esa jornada, al considerar que estarían incumpliendo una de sus principales obligaciones como servidores públicos. Además, insistió en que la investidura presidencial es un acto institucional que está por encima de las diferencias políticas.
Las declaraciones de Briceño se producen en medio de la decisión del Pacto Histórico y otros sectores de la oposición de no asistir a la ceremonia, argumentando que no reconocen la legitimidad política del nuevo mandatario y que participarán en actos alternativos y movilizaciones ciudadanas ese mismo día.
La controversia también ha estado marcada por el debate sobre el lugar de la posesión presidencial, que finalmente se realizará fuera de Bogotá tras la aprobación del traslado de la sede del Congreso, decisión que dividió a las bancadas y generó fuertes cuestionamientos sobre sus implicaciones políticas e institucionales.
Mientras unos defienden la ausencia como una forma de protesta política, otros la califican como un irrespeto a las instituciones y a los ciudadanos que eligieron a sus representantes. La propuesta de Briceño de que los congresistas que falten no reciban el pago del día avivó el debate en redes sociales, donde miles de usuarios se dividieron entre quienes respaldan la exigencia de cumplir con el deber constitucional y quienes consideran que la inasistencia también hace parte del ejercicio democrático de la oposición.
