Montería vive una jornada de luto tras el fallecimiento de Sebastián Mantilla, conocido con cariño como «Máquina de Dios», quien murió luego de una larga y valiente lucha contra el cáncer. Su partida ha conmovido a familiares, amigos y a toda la comunidad, que hoy recuerda no solo su fortaleza frente a la enfermedad, sino también el legado de solidaridad y servicio que dejó en la capital cordobesa.
Reconocido especialmente en el barrio Mogambo, Sebastián dedicó gran parte de su vida a impulsar iniciativas en favor de personas en condición de vulnerabilidad. Además, promovió el deporte, el entrenamiento físico y los hábitos de vida saludable, convirtiéndose en un ejemplo e inspiración para jóvenes y adultos que encontraron en él un líder cercano, generoso y comprometido con el bienestar de los demás.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida y reconocimiento a su calidad humana. Quienes tuvieron la oportunidad de compartir con él coinciden en que su espíritu de lucha, su vocación de servicio y su capacidad para tender la mano a quien lo necesitaba permanecerán en la memoria de Montería. Hoy, la ciudad despide con gratitud a un hombre que hizo de la solidaridad su mayor legado. Descanse en paz, Sebastián Mantilla.
