Fuertes enfrentamientos entre tropas del Ejército Nacional y presuntos integrantes de las disidencias de las FARC, estructura liderada por alias «Iván Mordisco», se registraron en la zona rural de El Tambo, Cauca. De acuerdo con información oficial del Ministerio de Defensa, dos integrantes del grupo armado murieron durante la operación militar. El ministro Pedro Sánchez aseguró que varios de los combatientes vestían prendas de civil para mezclarse con la comunidad y atacar a la Fuerza Pública.
Según el Gobierno, esta práctica constituiría una violación al principio de distinción del Derecho Internacional Humanitario (DIH), que obliga a diferenciar a los combatientes de la población civil para proteger a quienes no participan en las hostilidades. «El terrorismo, aunque se disfraza de civil, sigue siendo crimen», expresó el ministro, quien reiteró que las operaciones militares continuarán hasta capturar o neutralizar a los responsables de acciones violentas en el departamento del Cauca.
Mientras las Fuerzas Militares mantienen presencia en la zona para verificar lo ocurrido y reforzar la seguridad, el caso vuelve a poner sobre la mesa el complejo panorama de orden público que enfrenta el suroccidente del país. Aunque las autoridades sostienen que los abatidos pertenecían a una estructura armada ilegal, organizaciones de derechos humanos suelen insistir en que este tipo de operaciones debe ser investigado con rigor para garantizar el respeto al DIH y esclarecer plenamente las circunstancias de los hechos.
