El vicepresidente electo José Manuel Restrepo sorprendió en su reciente gira internacional al mostrar su fluidez en inglés durante encuentros con aliados estratégicos. Sin necesidad de intérpretes, logró comunicarse directamente y captar matices en las conversaciones, lo que analistas consideran una ventaja clave en la política exterior, donde cada palabra pesa. Su habilidad lo proyecta como un interlocutor cercano y preparado en escenarios globales.
El presidente Abelardo De La Espriella también se suma a este perfil multilingüe, pues además del español maneja inglés e italiano, lo que le abre puertas en distintos frentes diplomáticos. A su lado, el canciller designado Omar Bula refuerza la apuesta con su dominio del inglés, consolidando un equipo que busca mostrar una imagen de apertura y preparación frente a inversionistas, organismos internacionales y líderes de otros países.
El contraste con administraciones anteriores es evidente. Durante el gobierno Petro, era común ver a figuras clave acompañadas de intérpretes o limitando el diálogo al español en escenarios no hispanohablantes, algo que en ocasiones se percibía como falta de cortesía o distancia estratégica. Con Restrepo y su equipo, la apuesta es distinta: una diplomacia directa, sin filtros, que convierte el lenguaje en recurso estratégico para fortalecer alianzas y proyectar al país con mayor confianza en el ámbito internacional.
