Montería vivió este viernes 17 de julio una de las jornadas más sofocantes del año. Aunque los termómetros marcaron entre 36 y 38 grados, la combinación de humedad y radiación solar disparó la sensación térmica hasta casi los 50 °C, convirtiendo cualquier salida a la calle en un verdadero reto para la población.
La humedad característica de la capital cordobesa intensificó el agotamiento y el riesgo de deshidratación, afectando especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Ante este panorama, las autoridades recomendaron hidratarse constantemente, evitar la exposición prolongada al sol y usar ropa ligera para mitigar los efectos del calor extremo.
Mientras tanto, los monterianos esperan con ansias el regreso de las lluvias que puedan dar un respiro a la ciudad. Una vez más, Montería confirma su fama de ser una de las más calurosas de Colombia, y el episodio abre la conversación sobre cómo enfrentar un clima que cada día exige más resistencia y cuidado.
