Alias Castor, máximo jefe de la banda criminal Los Costeños, sorprendió al enviar una carta de seis páginas al presidente electo Abelardo De La Espriella y al ministro de Justicia designado, Iván Cancino, en la que plantea un eventual sometimiento a la justicia. El documento, firmado y con huella del propio Jorge Eliécer Díaz Collazos, llegó desde una cárcel de máxima seguridad pocos días después de que el Gobierno Petro suspendiera la instalación del Espacio de Conversación Sociojurídico en Barranquilla.
En la misiva, Castor expone compromisos alcanzados para cesar la violencia en el Caribe y detalla aportes a la verdad sobre hechos ocurridos en medio de disputas territoriales. “Le solicito formalmente valorar este riguroso historial de cumplimiento para dar el paso definitivo hacia la instalación formal de una Mesa de Diálogo y Sometimiento a la Justicia”, escribió, insistiendo en que sus acciones de pacificación y entrega de armas son prueba de buena fe.
El mensaje llega en un momento clave: De La Espriella ha advertido que las organizaciones ilegales tienen un plazo para demostrar voluntad de someterse a la justicia, en contraste con las mesas de negociación impulsadas por la paz total, que no lograron resultados. La carta de Castor se convierte así en un gesto que busca abrir una puerta en medio de la tensión política y la expectativa sobre el rumbo que tomará el nuevo gobierno frente a las estructuras criminales.
