Ana Lucía Pineda, esposa del presidente electo Abelardo De la Espriella, generó un intenso debate público tras sus declaraciones en un encuentro de mujeres realizado en Cartagena, donde pidió retirar la llamada “ideología de género” de las escuelas y reincorporar valores religiosos en la educación. El pronunciamiento se dio ante un auditorio de más de 2.000 asistentes y rápidamente se convirtió en tema de discusión nacional.
Las palabras de Pineda se enmarcan en la narrativa conservadora que acompañó la campaña de su esposo, centrada en la defensa de la familia y la fe. En su intervención, la futura primera dama sostuvo que es necesario “proteger a los niños” y “devolver a Dios a las aulas”, planteamientos que han sido interpretados como un anticipo del rol que asumirá en la agenda cultural y social del nuevo gobierno.
El mensaje, sin embargo, ha generado posiciones encontradas. Mientras sectores religiosos y conservadores respaldan la propuesta como un llamado a rescatar valores tradicionales, organizaciones de derechos humanos y colectivos LGBTIQ+ advierten que el uso del término “ideología de género” puede fomentar estigmas y retrocesos en materia de inclusión. La controversia refleja la tensión que existe en Colombia entre la diversidad, la libertad de enseñanza y la influencia de la religión en la educación, un debate que promete marcar el inicio del nuevo mandato.
