El presidente electo Abelardo De La Espriella ha comenzado a mover sus fichas en el escenario internacional antes de asumir oficialmente el cargo. En las últimas semanas ha sostenido conversaciones con líderes de Israel, Guyana, Estados Unidos y varios países de la región, con el propósito de fortalecer la cooperación en seguridad, energía y desarrollo económico. Estos acercamientos buscan enviar un mensaje de confianza y mostrar que Colombia tendrá un papel activo en la política global.
Entre los contactos más destacados se encuentran las llamadas con el presidente de Israel, Isaac Herzog, y el canciller Gideon Sa’ar, con quienes acordó restablecer relaciones diplomáticas y abrir una nueva etapa de cooperación. Asimismo, pactó con Guyana una alianza estratégica en seguridad y energía, mientras que con Donald Trump confirmó la incorporación de Colombia al “Escudo de las Américas”. A nivel regional, ha recibido respaldo de Ecuador, Panamá y Perú, y ha mantenido diálogos cordiales con Brasil y Venezuela.
Estos movimientos reflejan la intención del nuevo mandatario de recuperar la credibilidad internacional de Colombia y construir alianzas que se traduzcan en beneficios concretos para los ciudadanos. Aunque aún no ha asumido el poder, De La Espriella busca proyectar una imagen de liderazgo y preparación, convencido de que el país necesita aliados sólidos para superar los retos económicos y sociales que enfrenta.
