En la vereda Barrancones, zona rural del municipio de Arauca, miembros de la Policía y el Ejército Nacional incineraron una bandera alusiva al grupo armado ilegal ELN. El hecho se dio en el marco de un operativo conjunto con la administración municipal, liderada por el alcalde Juan Qüenza, como parte de las estrategias de seguridad y presencia institucional en el territorio. La acción buscó enviar un mensaje de autoridad y control frente a los símbolos de intimidación instalados por esa organización.
De acuerdo con las autoridades, la actividad se realizó como un acto de soberanía y rechazo a la presencia de grupos armados en la región. La quema de la bandera se convirtió en un gesto simbólico de recuperación del espacio público y de reafirmación del compromiso estatal con la seguridad de los habitantes de Arauca. La Fuerza Pública destacó que este tipo de acciones fortalecen la confianza ciudadana y demuestran que el Estado no permitirá la imposición de símbolos ilegales en las comunidades rurales.
El “gabinete de fuego” contra el ELN, como lo llamaron algunos pobladores, se enmarca en las estrategias de control territorial que buscan reducir la influencia de grupos armados en zonas históricamente golpeadas por la violencia. Aunque la bandera fue incinerada en cuestión de minutos, el mensaje que quedó fue claro: la institucionalidad está presente y dispuesta a enfrentar cualquier intento de intimidación.
