El presidente electo Abelardo De La Espriella envió un mensaje contundente a los grupos armados ilegales del país al advertir que tendrán un mes de plazo, una vez inicie su mandato, para organizar su sometimiento a la justicia. Durante el acto en el que recibió la acreditación oficial como nuevo jefe de Estado, afirmó que su política se basará en la aplicación estricta del Estado de derecho y descartó cualquier tipo de beneficios extraordinarios. “En mi gobierno no habrá ofertas generosas”, señaló, dejando claro que su postura frente a la criminalidad será de firmeza.
En su discurso, De La Espriella también agradeció a la organización electoral por el desarrollo de los comicios y destacó que su victoria representa, según dijo, un cambio en la forma de hacer política. “Se trata de un triunfo ético porque fue del pueblo en contra de los partidos. Los colombianos han votado por un nuevo destino, un nuevo modelo, un nuevo orden y una nueva forma de hacer política. No los defraudaré”, expresó, insistiendo en que gobernará para todos los ciudadanos, incluidos quienes no lo respaldaron en las urnas.
Finalmente, anunció que una de las primeras medidas de su administración será la realización de una auditoría anticorrupción. Según explicó, el objetivo es revisar de manera exhaustiva las cuentas públicas y establecer un corte de cuentas que permita identificar posibles irregularidades. “Estamos trabajando de sol a sol para restablecer el país y recuperar la confianza de los colombianos”, afirmó, subrayando que su gobierno buscará recuperar la institucionalidad y enfrentar las dificultades económicas que, según él, deja la administración saliente.
