El presidente Gustavo Petro ha planteado públicamente la necesidad de revisar la legitimidad de las elecciones en Colombia, al advertir sobre lo que considera una posible intervención extranjera que vulneraría el principio fundamental de la soberanía nacional. En su mensaje, Petro recordó el antecedente de Rumania, donde la Corte Europea anuló unos comicios por injerencia externa, y cuestionó por qué en Colombia, pese a declaraciones que él interpreta como confesiones de participación extranjera, no se aplica el mismo criterio de justicia.
El mandatario subrayó que la Constitución colombiana prohíbe expresamente la injerencia de actores foráneos en los procesos electorales, y que la soberanía popular debe ser el único fundamento de la democracia. Bajo esa premisa, Petro advirtió que ignorar estas denuncias podría equivaler a debilitar el pacto constitucional y permitir que intereses externos, económicos o militares, condicionen la voluntad ciudadana.
El llamado del presidente busca que organismos internacionales como la ONU y la OEA, así como las autoridades judiciales nacionales, se pronuncien frente a lo que él considera una contradicción global: mientras en Europa se anulan elecciones por injerencia, en Colombia se toleraría la vulneración de la soberanía. Con tono crítico, Petro insistió en que la justicia no puede aplicarse de manera selectiva y que la defensa de la democracia exige coherencia, respeto a la voluntad popular y garantías reales para los ciudadanos.
