El presidente Gustavo Petro reiteró en un reciente pronunciamiento su compromiso con la paz, al señalar que “había jurado por la paz y no llevó a su pueblo a la violencia”. Con estas palabras, el mandatario buscó reafirmar que su gestión se ha orientado hacia la defensa de la democracia y la resolución pacífica de las diferencias políticas, en un contexto nacional marcado por tensiones y divisiones.
En su mensaje, Petro subrayó que la Constitución colombiana establece la soberanía popular como fundamento de la vida democrática y que cualquier intento de resolver disputas mediante la violencia contradice ese principio. El mandatario insistió en que la paz debe ser el eje de la convivencia ciudadana, y que la política no puede convertirse en un escenario de confrontación armada ni de imposición por la fuerza.
El pronunciamiento se enmarca en un momento de transición política y busca dejar como legado un llamado a la reconciliación. Petro enfatizó que la defensa de la paz no es solo un compromiso personal, sino una obligación institucional que debe guiar a Colombia hacia un futuro de respeto mutuo y construcción de acuerdos. Con ello, el presidente reafirma que la democracia se fortalece únicamente cuando se protege la vida y la voluntad de los ciudadanos.
