James Rodríguez protagonizó un gesto que tocó el corazón de los hinchas en la previa del partido de la Selección Colombia frente a la República Democrática del Congo. El capitán del equipo recibió con emoción a Molly Bustamante, una joven de Yumbo que, pese a las dificultades de movilidad y comunicación que enfrenta, ha encontrado en el deporte paralímpico y en la creación de manillas artesanales una forma de expresar su talento y resiliencia.
Durante el encuentro, Molly le entregó a James una pulsera hecha a mano con los colores de la Tricolor, símbolo de su admiración y cariño. El volante no dudó en agradecer con un abrazo fraterno y ponerse la manilla, gesto que fue acompañado por la entrega de más pulseras destinadas a sus compañeros y al cuerpo técnico, incluido el entrenador Néstor Lorenzo.
El padre de Molly, Jairo Bustamante, compartió el mensaje de este sueño cumplido, resaltando que la perseverancia y la fe fueron claves para que su hija pudiera vivir este momento inolvidable. Más allá del fútbol, la historia refleja cómo la Selección Colombia se convierte en un puente de unión y esperanza, mostrando que los sueños pueden hacerse realidad cuando se sostienen con amor y esfuerzo.
