Un operativo de la Armada en el río Micay, Cauca, permitió ubicar dos depósitos clandestinos con material bélico y tecnológico que, según las autoridades, pertenecían a la estructura Jaime Martínez de las disidencias de las Farc. En el lugar fueron incautados 13 drones, equipos de comunicación, armas cortas y más de 400 cartuchos de diferentes calibres, además de uniformes y material propagandístico. El hallazgo se produjo tras un enfrentamiento con hombres armados que se movilizaban en lanchas rápidas y que huyeron luego de abrir fuego contra las tropas.
Lo que más preocupación generó fue la incautación de aproximadamente 350 kilogramos de explosivos, entre ellos granadas, cohetes artesanales y cargas improvisadas con metralla. De acuerdo con los expertos, este material tenía la capacidad de causar graves afectaciones tanto a la fuerza pública como a la población civil, y se presume que podría haber sido utilizado para instalar campos minados o realizar atentados en corredores estratégicos del departamento. Los explosivos fueron destruidos de manera controlada por técnicos antiexplosivos.
Este resultado operacional se da en un momento clave, a pocos días de las elecciones, y representa un golpe a las capacidades logísticas de los grupos armados ilegales que operan en el suroccidente del país. Las autoridades mantienen la alerta en la región, pues el río Micay continúa siendo un corredor estratégico para el transporte de material de guerra y abastecimiento, lo que lo convierte en un punto crítico dentro de la dinámica de seguridad en el Cauca.
