El “Tigre” Abelardo De La Espriella, candidato presidencial, ruge con fuerza en la recta final de la campaña y promete que este 31 de mayo ganará en primera vuelta. A tan solo 36 horas de las elecciones, sus seguidores aseguran que podrán “gritar el gol tranquilos”, una frase cargada de simbolismo que conecta con la fiebre mundialista que arranca el próximo 11 de junio.
La metáfora futbolera no es casual: De La Espriella se presenta como el jugador estrella que quiere marcar el gol definitivo por la patria, confiando en Dios y en los colombianos que buscan un cambio. Su discurso apunta a la victoria inmediata, evitando la tensión de una segunda vuelta que, de ser necesaria, se realizaría el 21 de junio, apenas once días después del inicio del Mundial de Fútbol.
El ambiente político está cargado de expectativa y dramatismo. Mientras algunos ven en De La Espriella un líder firme que quiere lo mejor para su país, otros interpretan su narrativa como un show mediático que mezcla política y espectáculo deportivo. Lo cierto es que la campaña se juega como una final: el “Tigre” quiere rugir en primera vuelta, y sus seguidores ya se preparan para celebrar como si fuera un gol en el Mundial.
