A cinco días de la primera vuelta presidencial, la campaña de Paloma Valencia enfrenta cuestionamientos por los respaldos que ha recibido de políticos con procesos judiciales por corrupción. Entre ellos se encuentran Jhon Moisés Besaile, Didier Lobo y Wilmer Carrillo, quienes han expresado públicamente su apoyo a la candidata del Centro Democrático, pese a que enfrentan condenas o acusaciones en la Corte Suprema de Justicia.
El caso más reciente es el de Besaile, condenado en primera instancia a 69 meses de prisión por irregularidades en la contratación. Aun así, grabó un video en el que pidió respaldar a Valencia, destacando su transparencia y asegurando que no está “untada de corrupción”. Por su parte, Didier Lobo, acusado de un presunto detrimento patrimonial cuando fue alcalde de La Jagua de Ibirico, también manifestó coincidencias con la candidata en temas como empleo y defensa de las regiones.
A este panorama se suma el respaldo de Wilmer Carrillo, condenado en primera instancia por un contrato sin requisitos legales cuando fue secretario de infraestructura de Norte de Santander. Aunque apeló el fallo, su nombre apareció en un acto político de Valencia en Cúcuta. La candidata, que no enfrenta investigaciones por corrupción, no ha rechazado estos apoyos, lo que ha generado debate sobre el impacto de estas alianzas en su campaña y las implicaciones que podrían tener en caso de llegar a la presidencia.
