La Unidad de Restitución de Tierras realizó en Mapiripán, Meta, una entrega histórica de más de 2.700 hectáreas a una familia campesina víctima del conflicto armado. La devolución de los predios ‘Tres Riales’ y ‘Los Caracoles’ se llevó a cabo en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Superior de Bogotá, que reconoció el despojo sufrido por la familia a manos de estructuras paramilitares. El acto contó con el acompañamiento de la Fuerza Pública y autoridades judiciales locales, garantizando la materialización efectiva de la decisión.
La historia de los beneficiarios refleja la crudeza de la violencia en la región. Tras adquirir las tierras en 1998, fueron presionados por las Farc en el año 2000, lo que provocó el desplazamiento de parte del núcleo familiar. Posteriormente, con la llegada del Bloque Centauros de las AUC, la situación se agravó con saqueos, robo de ganado y amenazas directas. En 2004, el propietario fue obligado a abandonar los predios y firmar documentos en blanco, consolidando así el despojo. El Tribunal determinó que las transacciones estuvieron viciadas por la violencia y descartó la buena fe de los opositores.
Aura Bolívar, directora territorial encargada de la URT en Meta, destacó que este caso es emblemático porque la familia sufrió dos desplazamientos y múltiples afectaciones. Con la restitución, se avanza en la reparación integral de las víctimas y en el compromiso del Estado de devolver la dignidad a quienes fueron despojados. La decisión se enmarca en la política de restitución impulsada por el Gobierno de Gustavo Petro, que busca garantizar derechos en los territorios más golpeados por el conflicto armado.
