El precandidato presidencial Miguel Uribe Londoño no se guardó nada y lanzó una de las críticas más duras dentro del uribismo. Señaló que la senadora Paloma Valencia quiere ser presidenta “para que Álvaro Uribe Vélez gobierne en cuerpo ajeno”, frase que desató polémica y puso en evidencia lo que considera una dependencia política de Valencia frente al expresidente. Con estas palabras, Miguel Uribe marcó distancia y encendió la discusión sobre quién realmente manda en la derecha colombiana.
La declaración no solo cuestiona la independencia de Paloma Valencia, sino que también refleja la fractura interna del Centro Democrático. Miguel Uribe busca diferenciarse presentándose como una alternativa autónoma, mientras acusa a Uribe Vélez de ejercer un liderazgo autoritario que limita la renovación política. Este enfrentamiento expone las tensiones que atraviesan al partido en plena carrera presidencial.
