Durante una visita oficial al departamento de La Guajira, el presidente Gustavo Petro sorprendió con una confesión sobre el final de su mandato. En medio de un discurso sobre las transformaciones sociales que requieren las regiones más apartadas del país, el jefe de Estado aseguró: “No sé dónde voy a dormir el 7 de agosto”, en referencia al día en que dejará la Casa de Nariño. La frase generó comentarios entre los asistentes y fue interpretada como un mensaje simbólico sobre su salida del poder.
El mandatario insistió en que, aunque su gobierno termina en esa fecha, las reformas sociales deben continuar. “No para hacer un continuismo, que no sirve, sino para profundizar más las transformaciones”, señaló, reconociendo errores de su administración pero subrayando la necesidad de garantizar más éxitos en el futuro. En el mismo escenario, agradeció al Banco de la República por no aumentar las tasas de interés en su última reunión, aunque pidió que se reduzcan para impulsar la economía.
Finalmente, Petro reiteró su propuesta de añadir capítulos a la Constitución de 1991, enfocados en reformas sociales y en la lucha contra la corrupción. Con ello, busca que el país avance en cambios estructurales sin modificar la esencia de la Carta Magna. Su intervención en La Guajira dejó ver tanto reflexiones personales sobre el cierre de su mandato como la intención de proyectar un legado político más allá del 7 de agosto.
