En un operativo sin precedentes, la Fiscalía General de la Nación adelantó este 27 de abril procedimientos de extinción de dominio en más de 300 tiendas de la marca Lili Pink en distintas ciudades del país. Las diligencias, lideradas por el CTI, se enmarcan en una investigación por presunto lavado de activos y contrabando de textiles, que ya dejó capturas y allanamientos en Bogotá y otras capitales. Aunque aún no se ha revelado el número exacto de detenidos ni sus cargos dentro de la empresa, el caso genera gran impacto en el sector comercial.
La investigación habría surgido de alertas de la DIAN sobre movimientos irregulares en empresas vinculadas al sector textil, lo que derivó en el rastreo de una presunta red de contrabando y facturación ficticia. Según las autoridades, el esquema habría utilizado la estructura de la marca para dar apariencia de legalidad a recursos de procedencia dudosa. Los bienes ocupados pasarán a ser administrados por la Sociedad de Activos Especiales (SAE) mientras avanzan los procesos judiciales.
Por su parte, la compañía Lili Pink pidió a la Fiscalía y a la SAE proteger la marca y garantizar la estabilidad laboral de sus trabajadores, asegurando que colaborará con las autoridades en el marco legal correspondiente. La firma, con más de 20 años en el mercado, señaló que el operativo afecta miles de empleos directos e indirectos y solicitó que se salvaguarde su legado mientras se esclarecen los hechos. El caso sigue en desarrollo y se perfila como uno de los mayores golpes contra el contrabando textil en Colombia.
