Durante un evento público en Santa Rosa de Osos, Antioquia, la candidata presidencial Paloma Valencia sorprendió con una propuesta que generó debate político. La senadora manifestó su deseo de que el expresidente Álvaro Uribe Vélez se convierta en ministro de Defensa en caso de llegar a la Casa de Nariño, resaltando la necesidad de “repetir la seguridad democrática” y pidiendo a los asistentes que la ayuden a convencerlo.
En su intervención, Valencia reiteró la importancia de fortalecer la seguridad en las regiones más afectadas por la violencia y la extorsión. Sus planteamientos incluyen aumentar la presencia militar y endurecer las acciones contra los grupos delincuenciales, con el objetivo de garantizar mayor tranquilidad a la ciudadanía. La propuesta, al involucrar directamente a Uribe, reavivó la discusión sobre el papel del uribismo en la actual contienda electoral.
Las declaraciones de la candidata no solo generaron reacciones inmediatas entre los asistentes, sino que también abrieron un nuevo capítulo en el debate nacional sobre las alianzas políticas y el futuro de la seguridad en Colombia. La idea de vincular al expresidente en un cargo clave como el Ministerio de Defensa refleja la estrategia de Valencia de apelar a la memoria de la política de seguridad democrática y de posicionar su campaña en torno a la promesa de un Estado más fuerte frente al crimen.
