En una entrevista para El Buscador, Sebastián Marroquín, hijo de Pablo Escobar, compartió reflexiones profundas sobre el peso de su apellido y el camino que eligió para construir una vida distinta a la de su padre. Con un tono sereno, habló de las lecciones aprendidas del pasado y de su apuesta por la paz como forma de reconciliación con la historia de Colombia.
Uno de los momentos más impactantes de la conversación fue cuando reveló que Pablo Escobar soñaba con ser presidente y poner el narcotráfico al servicio del país. La frase, cargada de polémica, refleja la dimensión de las ambiciones políticas del capo y la manera en que buscaba legitimar su poder. Marroquín, sin embargo, insistió en que su propio camino ha sido el de alejarse de esa herencia y trabajar por la construcción de una narrativa diferente.
La entrevista dejó ver a un Sebastián Marroquín dispuesto a hablar de las heridas que aún marcan a Colombia, pero también de la posibilidad de transformar el dolor en aprendizaje. Sus palabras invitan a reflexionar sobre cómo el pasado sigue influyendo en el presente y cómo, desde la memoria, se pueden abrir caminos hacia una sociedad más justa y en paz.
