El municipio de Tibú, en Norte de Santander, volvió a ser epicentro de la violencia luego de que hombres armados secuestraran a Edison Balaguera Gamboa, funcionario de la aerolínea estatal Satena. Según las primeras versiones, el trabajador habría sido citado a una reunión en la zona rural de Campo Dos el pasado jueves 23 de abril, donde presuntos integrantes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) lo retuvieron y lo trasladaron con rumbo desconocido.
Ante la gravedad del hecho, Satena emitió un comunicado rechazando el secuestro y anunciando la suspensión inmediata de sus operaciones en la región del Catatumbo, específicamente en la ruta entre Cúcuta y Tibú. La aerolínea advirtió que las condiciones de seguridad y orden público no permiten garantizar la integridad de sus empleados ni de los pasajeros, por lo que la continuidad del servicio resulta inviable.
Las autoridades locales manejan la hipótesis de un secuestro extorsivo, con una exigencia de hasta 2.000 millones de pesos para la liberación del funcionario, aunque esta información no ha sido confirmada oficialmente. El caso se suma a una ola de secuestros en Norte de Santander, donde en la última semana se han registrado al menos seis víctimas, reflejando la crisis humanitaria y de seguridad que golpea a la región.
