El gobierno de Estados Unidos lanzó una advertencia contundente sobre la seguridad de los candidatos presidenciales en Colombia. Michael Kozak, encargado del Departamento de Estado para América Latina, aseguró que habrá “terribles consecuencias” para quienes intenten atentar contra figuras como Abelardo De La Espriella, Paloma Valencia o cualquier aspirante presidencial, en medio de un clima político marcado por tensiones y amenazas.
Según Kozak, Washington mantiene contacto permanente con las autoridades colombianas para evitar un episodio similar al que vivió el excandidato Miguel Uribe Turbay, quien denunció amenazas contra su vida. La advertencia refleja la preocupación internacional por la violencia política en Colombia y busca presionar a las instituciones locales para reforzar la protección de líderes y candidatos.
El pronunciamiento ha generado debate en el país, pues algunos sectores consideran que la intervención estadounidense evidencia la fragilidad de las garantías de seguridad en Colombia. Mientras tanto, gremios y analistas advierten que la violencia política, sumada a la presencia de grupos armados ilegales, podría afectar el desarrollo de las elecciones y la confianza ciudadana en el proceso democrático.
